Testimonios del Crimen 

                       


El vicepresidente de la República Bolivariana de  Venezuela , José Vicente Rangel, preside el Tribunal, que integran, entre otras personalidades  y juristas del mundo, cinco cubanosRicardo Ronquillo, Agnerys Rodríguez y Alina Perera
Fotos: Calixto N. Llanes, enviados especiales

Estremece escuchar en tan poco tiempo tantos testimonios desgarradores. Tanto dolor disperso. Tantos olvidos. Y tantos silencios.

Quien se llega este fin de semana a la inmensa sala del Poliedro de Caracas, es como si se asomara de momento a todas las injusticias y los horrores de este mundo. Ya lo había anunciado el vicepresidente de la República Bolivariana de Venezuela José Vicente Rangel, en su condición de Presidente del Tribunal Antiimperialista del XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, al presentarlo oficialmente este sábado: “Considero un deber y un ejercicio de sinceridad explicar que este tribunal no es imparcial. Nadie puede ser imparcial frente al imperialismo”.

La sucesión de testimonios y de imágenes que siguieron a esas palabras le daban toda la razón. Este espacio del movimiento de los festivales se erige en la continuidad de la acción reivindicadora de la justicia ante la ausencia de quien la imponga en el planeta.

Quien funge como Fiscal Principal de esta instancia, la joven intelectual venezolana-norteamericana Eva Golinger, en su alegato de acusación general, definía certeramente ese propósito: “Vamos a romper el silencio y el olvido. En este tribunal construimos nuestro sagrado espacio para oírnos, para escuchar nuestras voces, y dejar a los protagonistas de la dominación y el imperialismo saber que los pueblos del mundo no permitirán la impunidad”.

Bastarían tan solo los 23 000 iraquíes civiles asesinados en la guerra nefasta del gobierno estadounidense y los casi 2 000 soldados norteamericanos que dieron sus vidas para proteger y defender una democracia falsa y una libertad inexistente, como lo definió la Golinger, para darle ya legitimidad ética, moral e histórica a estas denuncias.

El norteamericano Fernando Suárez del Solar perdió a su hijo en la guerra de IraqMI HIJO SE FUE A LA GUERRA

Llora, denuncia y llora. Alerta con desespero para que otros hijos no mueran como el suyo: inútilmente, en una guerra que no les pertenece. El dolor del norteamericano Fernando Suárez es uno de los más conmovedores este sábado, y sus lágrimas de padre desesperado hicieron brotar las de muchos de quienes escucharon su testimonio de denuncia.

“Mi hijo me decía que quería regresar a casa, y vean como me lo trajeron, envuelto en una bolsa de naylon, sin vida, y sin cumplir ninguno de sus sueños”. A una sala silenciosa y estremecida fue confesándole este mexicano naturalizado en Estados Unidos, los detalles de su amargura, y los nuevos motivos de su lucha.

“Ingresó a la Marina con 17 años y medio. En ese momento la ley norteamericana todavía no le daba el derecho a comprar cigarros o bebidas en los mercados, sin embargo permitía reclutarlo para mandarlo a la guerra, porque él creyó que lo hacía por algo bueno, por una buena causa”.

como mismo mintió al pueblo norteamericano acerca de la presencia de armas de destrucción masiva en Iraq, el gobierno de ese país engaña a los padres sobre las causas de las muertes en ese conflicto.

“El informe oficial dice que cayó en un combate de un balazo en la cabeza, pero hemos descubierto que en realidad voló en pedazos porque pisó una bomba de racimo, de las cerca de 20 000 que se lanzaron en ese país árabe violando las normas internacionales.

“Ya sabemos que los mandaron en ofensiva sin advertirles que solo el 20 por ciento de esas bombas lanzadas sobre el territorio iraquí explotaron, y que por tanto estaban dispersas. Ni siquiera lo atendieron con urgencia. Lo tuvieron sin asistencia médica durante dos horas, porque prefirieron no arriesgar un helicóptero. Así que tampoco recibió apoyo en el momento de su muerte, y en el colmo de la indiferencia, no nos apoyaron para el funeral. Más de 1 800 familias han quedado destrozadas hasta ahora porque murieron sus hijos, y ni siquiera reciben una ayuda”.

Por eso estoy aquí —dijo Fernando—, para denunciar que la guerra es un crimen que no debemos apoyar nunca más; porque del otro lado están muriendo niños y otros inocentes. “Vine a decirles a los jóvenes que levanten su voz y pierdan el miedo. Ustedes son el futuro, ustedes son los dueños del mundo”.

SANGRAN LAS ARENASSalamo Ahmed Sidahmed, perdió a su hermana asesinada por las tropas marroquiés

“Mi pueblo ha sufrido todo tipo de vejaciones y ocupaciones militares”. Lo dice con dolor y hasta con rabia. La de alguien que desde la adolescencia se convirtió en combatiente para darle cuerpo a su patria, y ya casi acabada la juventud, la sigue viendo mancillada.

Subió al estrado de los testigos con el traje típico de las familias nómadas de su tierra, y con la energía de quien se ha batido con el enemigo en las infinitas arenas del desierto. “Nunca hemos tenido posibilidad de constituirnos en un estado. España entregó cobardemente mi tierra al régimen imperialista marroquí, y hasta hoy se lavó las manos y no asumió las responsabilidades jurídicas, éticas e históricas que le competen, como tampoco lo están haciendo otras instituciones internacionales”.

Salamo Ahmed Sidahmed, no solo ha visto ofender el ansia libertaria de los saharuíes. El maltrato ha llegado hasta las entrañas de su familia, la cual ha sufrido duramente la represión marroquí. Una hermana suya de 24 años fue detenida cuando acompañaba a una manifestación pacífica, y tras ser violada y torturada, se le sometió a un tribunal militar que la condenó a 20 años de cárcel.

Mientras deshila este conmovedor testimonio ante el Tribunal Antiimperialista el rostro se le crispa. Unas veces levanta la frente con orgullo, y otras agacha la cabeza de impotencia. Y es que la triste historia de su hermana, como la de otras muchas jóvenes saharuíes, no termina en ese capítulo. Los ocupantes la chantajearon tanto para concederle la libertad, que le impusieron como condición integrarse a su ejército. Cuando lo hizo, entonces la asesinaron.

En este punto de su relato un silencio conmovedor inunda el inmenso Poliedro de Caracas. Porque Ahmed aclara que no se trata de esa sola vida, sino de 526 que han desaparecido en los últimos tiempos en las zonas ocupadas por los colonizadores, sin que estos tengan que rendir cuenta por sus crímenes.

“Tenemos mujeres que llevan más de 30 años que no pueden casarse o divorciarse, porque no saben desde entonces nada de sus esposos”.

EL ABU GHRAIB DE LOS INDEPENDENTISTAS

Cuando vio recorrer por el mundo las imágenes de los abusos de los soldados norteamericanos contra los prisioneros iraquíes, sintió un escalofrío que le inundaba todo el cuerpo.

Nadie como él para testificar sobre los métodos de tortura y chantaje sicológicos con el que los uniformados de Estados Unidos intentan aplastar y ablandar a sus prisioneros.

Las huellas las lleva Luis Rosa Pérez entre sus carnes, y muy hondas en la memoria. Por su pertenencia a las Fuerzas Armadas de Liberación puertorriqueñas fue acusado de conspiración sediciosa —una pena aplicada especialmente contra boricuas—, y condenado a 108 años de cárcel, de los cuales cumplió casi 20.

“Somos testigos de que lo que ocurrió en Iraq, y ahora sucede en la Base Naval de Guantánamo, fue experimentado con los puertorriqueños”, declaró.

“En mi caso fui trasladado 22 veces a 18 prisiones. Las celdas en las que me mantuvieron 16 años las 24 horas, tenían una luz encendida permanentemente para no dejarnos dormir, y me cambiaban de estas mensualmente”.

Sin embargo, no fue él quien corrió la peor suerte entre sus compañeros de ideales. En este escenario recordó a una muchacha violada por los guardias, y a un joven que terminó muerto a manos de otros reos, tras su encarcelamiento de seis meses por exigir la salida de las tropas norteamericanas de la isla de Vieques.

CAZADORES DE HOMBRES EN LA FRONTERA

Mientras más estudia y conoce lo que está ocurriendo en la frontera de su país con Estados Unidos, mayor es su indignación y sus ansias de encontrar espacios donde denunciar.

María del Carmen Chinas es una estudiante mexicana de  Ciencias Sociales, para quien lo que algunos llaman el sueño americano se ha convertido en una pesadilla para su pueblo.

Este sábado apareció como demandante de los crímenes del imperialismo, y sus reflexiones y datos conmovieron a los cientos de jóvenes reunidos en el Poliedro de Caracas.

“Quiero denunciar la ancestral violación de los derechos humanos del pueblo de México por el gobierno de Estados Unidos. Son ya más de 150 años de explotación y más del 50 por ciento de nuestro territorio robado. Ha sido un saqueo continuo que no podemos permitir”, proclamó.

Y lo más triste para esta sensible joven azteca, es que mientras más del 90 por ciento de la economía de su país depende de Estados Unidos, y los millones de sus inmigrantes solidifican aquella economía, en esa nación se les humilla y trata como a verdaderos esclavos. “Son situados en los peores empleos, son maltratados y degradados. No tienen garantía migratoria. Ahora les dan la ciudadanía si se van a la guerra, aunque algunos la alcanzaron después de muertos”. Pero no son únicos los fallecidos que llegan en bolsas plásticas desde los escenarios de agresión de Estados Unidos en el mundo. Cada año, según cifras oficiales manejadas por el Tribunal, la cifra de los que pierden la vida intentando alcanzar territorio norteño se ha incrementado en un 60 por ciento, y se estima que cada año 240 sucumben en el intento de alcanzar “el dorado”.

No conformes con dejarlos morir ahogados en el Río Bravo,  o de hipotermia o insolación, tratando de superar el desierto, a los racistas gringos de la frontera se les ocurrió ahora la idea de probar la puntería de sus fusiles con los inmigrantes.

“Los caza ilegales los persiguen como si fueran bestias, como si fueran animales, los tirotean y los asesinan”.

Como los anteriores, otros testigos se presentarán este domingo ante el Tribunal Antiimperialista, que funcionará en dos sesiones de denuncia centradas, sobre todo, en las agresiones de que han sido objeto los pueblos venezolano y cubano, para dar a conocer su fallo en horas de la tarde.